Isla de Skye

La Isla de Skye es la mayor de las Islas Hébridas Interiores, en el noroeste de Escocia, conocida por sus montañas escarpadas, sus acantilados y su ambiente casi mágico (de ahí que se la llame "la Isla de las Hadas").

La isla está a unos 370 kilómetros de Edimburgo, lo que supone unas 5-6 horas de coche, así que no es un destino de un solo día: lo habitual es visitarla en una excursión de 2 o 3 días desde la capital escocesa.

¿Dónde está la Isla de Skye y cómo llegar desde Edimburgo?

La Isla de Skye está conectada con la Escocia continental por el puente de Skye, inaugurado en 1995, así que se puede llegar en coche sin necesidad de ferry. Desde Edimburgo, el trayecto en coche dura entre 5 y 6 horas por carretera, atravesando parte de las Highlands.

También hay opciones en transporte público (autobús hasta Portree, o tren hasta Kyle of Lochalsh y After autobús hasta la isla), pero el transporte público en Skye es limitado y poco frecuente, por lo que la mayoría de viajeros que no alquilan coche optan por una excursión organizada con guía.

Recorriendo la Isla de SkyeRecorriendo la Isla de Skye

¿Se puede visitar la Isla de Skye en un día desde Edimburgo?

No es recomendable. Por la distancia (unas 5-6 horas de trayecto solo de ida), intentar ver la Isla de Skye en un día desde Edimburgo significaría pasar la mayor parte del tiempo en la carretera. Por eso, todas las excursiones organizadas desde Edimburgo son de 2 o 3 días, con una o dos noches de alojamiento en la zona.

Qué ver en la Isla de Skye

Old Man of Storr

Una espectacular formación rocosa que se ha convertido en el símbolo de la isla. Se puede ver desde la carretera o subir a pie por un sendero de dificultad media hasta el mirador.

The Quiraing

Uno de los paisajes más asombrosos de toda Escocia: un paisaje de colinas y pináculos rocosos formado por un antiguo deslizamiento de tierra, en el norte de la isla.

Fairy Pools

Las "piscinas de hadas", a los pies de las montañas Cuillin, son una serie de pozas de agua cristalina alimentadas por pequeñas cascadas. Uno de los planes más fotografiados de Skye.

Portree

La capital de la isla y su principal núcleo urbano, con apenas unos miles de habitantes. Destaca su pequeño puerto rodeado de casas de colores y es la mejor base para alojarse durante la visita.

Castillo de Dunvegan

La fortaleza habitada más antigua de Escocia, hogar histórico del clan MacLeod. Se puede visitar el castillo y sus jardines (entrada no incluida en la mayoría de excursiones).

Castillo de DunveganCastillo de Dunvegan

Neist Point

El faro más fotografiado de Escocia, situado en el extremo más occidental de la isla. El camino hasta el faro regala vistas de acantilados y mar que están entre las mejores fotografías de cualquier viaje a Skye.

Kilt Rock y las cascadas Lealt

Un acantilado de columnas basálticas que recuerda a los pliegues de una falda escocesa (de ahí su nombre, "la roca del kilt"), junto a una cascada que cae directamente al mar.

Excursiones a la Isla de Skye desde Edimburgo (2 o 3 días)

Al no ser un destino de un solo día, la forma más cómoda de visitar la Isla de Skye sin alquilar coche es reservando una excursión guiada de varios días desde Edimburgo.

Tour de 2 días por las Highlands y la isla de Skye

El tour de 2 días por las Highlands y la isla de Skye incluye transporte en autobús, guía en español, 1 noche de alojamiento en Skye y la entrada al castillo de Urquhart. Visitaréis Dunkeld, el castillo de Eilean Donan, Sligachan, Portree, las cascadas Lealt, Kilt Rock, el Old Man of Storr, el lago Ness, Inverness y Pitlochry.

Tour de 3 días por las Highlands y la isla de Skye

Si preferís un ritmo más pausado, el tour de 3 días por las Highlands y la isla de Skye añade una noche más en la isla y visitas al valle de Glencoe, Fort William, el castillo de Dunvegan, Portree, la península de Trotternish, el castillo de Eilean Donan, el lago Ness, Inverness y Pitlochry.

Cuándo ir a la Isla de Skye

La primavera y el verano (de mayo a septiembre) ofrecen el mejor clima y más horas de luz para disfrutar de los senderos y miradores, aunque también es la temporada con más turistas y mosquitos (los famosos "midges" escoceses). El otoño es más tranquilo pero con días más cortos y fríos, y el invierno puede teñir la isla de nieve, con un paisaje espectacular aunque con más restricciones de acceso a algunas rutas por el clima.

Consejos para visitar la Isla de Skye

  • Llevad ropa de abrigo e impermeable en cualquier época del año: el clima en las Highlands cambia muy rápido.
  • Si vais en verano, un repelente de insectos os salvará de los "midges", muy presentes al atardecer.
  • Reservad alojamiento y excursiones con antelación en temporada alta: la oferta de habitaciones en la propia isla es limitada.
  • Si no vais a alquilar coche, una excursión organizada es la forma más práctica de moverse, ya que el transporte público en Skye es escaso.
  • Llevad calzado de trekking si pensáis acercaros a miradores como Old Man of Storr o Fairy Pools, ya que los senderos pueden estar embarrados.

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar la Isla de Skye en un día desde Edimburgo? No es lo habitual. El trayecto en coche dura entre 5 y 6 horas solo de ida, por lo que casi todas las excursiones organizadas desde Edimburgo son de 2 o 3 días.

¿Cuánto se tarda de Edimburgo a la Isla de Skye? Unas 5-6 horas en coche, ya que la distancia ronda los 370 kilómetros por carretera.

¿Cuál es la mejor época para visitar la Isla de Skye? La primavera y el verano ofrecen mejor clima y más horas de luz, aunque también más turistas y mosquitos. El otoño y el invierno son más tranquilos, pero con días más cortos y climas más duros.

¿Qué es imprescindible ver en la Isla de Skye? Old Man of Storr, The Quiraing, las Fairy Pools, Portree, el castillo de Dunvegan y el faro de Neist Point son los puntos más destacados.

¿Es necesario alquilar coche para visitar la Isla de Skye? No es obligatorio, pero facilita mucho la visita, ya que el transporte público es limitado. Si no queréis conducir, una excursión guiada de 2 o 3 días desde Edimburgo es la alternativa más práctica.